Educar para el bienestar (Tras el sentido de educar parte 2 ejercicios)

Educar para el bienestar (Tras el sentido de educar parte 2 ejercicios)

Por: Biol. Daniela Labra, AtentaMente Consultores

Existen factores que asociamos con el bienestar que están fuera de control. Por ejemplo, no podemos asegurar que tendremos salud; tampoco podemos modificar características personales como la estatura, y sería muy poco probable que pudiéramos convertirnos en virtuosos ejecutantes de un instrumento que nunca hemos tocado. Sin embargo, existen muchas cualidades y características con las que sí podemos trabajar: las internas. En el siguiente ejercicio te daremos herramientas básicas para comenzar a trabajar con tu mundo interno y acercarte a tu visión.

Ejercicio: PARAR
Objetivo: El objetivo de este ejercicio es entrenar a la mente a mantenerse presente, calma y clara, y libre de aferramiento o pensamientos compulsivos.
Instrucciones:PARAR consiste en hacer pausas breves y frecuentes a lo largo de tu día. Durante estas pausas en vez de dejar que la mente divague o sea arrastrada por el pensamiento compulsivo, distracciones y preocupaciones, trae tu atención al presente a lo que estás viviendo y a cómo te relacionas con ello.
Una vez que tu mente está en el presente, nota tu respiración: atiende las sensaciones de la respiración en tu nariz por unos momentos. Si te distraes, nótalo, deja ir la distracción y trae tu mente de vuelta a las sensaciones del respirar. Con este ejercicio la mente gradualmente se calma y se aclara.
Finalmente regresar a la actividad que estés realizando con una mente más presente, calma y clara.

Este proceso se simplifica si lo pensamos de la siguiente manera:
Para
Atiende el entorno, tu mente y tus emociones.
Respira
Atiende las sensaciones de la respiración. Si tu mente se distrae traéla suavemente de vuelta al respirar.
Regresa a la actividad que estabas realizando con una mente más serena y clara.
Cualquier momento del día es bueno para PARAR: mientras el semáforo está en alto, para descansar unos minutos en tu trabajo, en el metro, en un autobús, mientras esperas a alguien, durante los comerciales mientras ves televisión, etcétera.
No es necesario hacer nada en particular con tu cuerpo, sólo mantén tu espalda erguida y tus músculos relajados, nadie tiene que notar lo que haces.

Cada vez que practicas PARAR estás entrenando a tu mente y fortaleciendo tu atención. Trata de hacer este ejercicio al menos seis veces al día.
Constantemente buscamos bienestar pero muchas veces con lo que nos topamos es con malestar e insatisfacción. Esta condición es detrimental para nuestra calidad de vida, desempeño laboral y relaciones con otros ¿Cómo podemos experimentar el bienestar que buscamos, y contribuir en el bienestar de los demás?
Vamos a explorar esta pregunta a través de cuatro pasos:

Paso 1 ¿Cuál es la situación actual? ¿Cuál es el estado de la educación y para qué educar?

Si tomamos como hipótesis que el fin ulterior de la educación es ayudar a que los educandos experimenten bienestar y reduzcan el malestar en sus vidas, primero hay que distinguir qué entendemos por bienestar y malestar.
Tipos de bienestar. Existen dos tipos de bienestar: placer hedónico y bienestar genuino.

  • Hedónico: proviene de estímulos externos.
  • Genuino: resulta del balance mental y emocional.

Tipos de malestar.

  • Natural: catalizado por causas externas y fuera de nuestro control.
  • Autogenerado: producto de la manera de interpretar los que nos sucede. Depende de
    la mente y emociones.

Paso 2 ¿Cuáles son las causas del malestar autogenerado y las causas del bienestar genuino?

Para poder trabajar con las causas del bienestar, lo que queremos educar, habremos de distinguir que la mayor parte del sufrimiento no viene del mundo o de los otros sino de cómo nos relacionamos con ellos. Las situaciones son catalizadores, pero de la mente depende si se detona dolor o bienestar.
Por ello, la mente es reina y es la causa principal de la felicidad y del sufrimiento.

Paso 3 ¿Podemos hacer algo al respecto?, ¿Podemos educar estos aspectos de la mente?

A diferencia de las circunstancias externas que se escapan de nuestro control, sí podemos tener injerencia sobre la mente, ya que:

  1. Los estados mentales actuales son el resultado de la habituación, no son inherentes a la mente y por lo tanto se pueden trabajar. Gracias a la neuroplasticidad y neurogénesis sabemos que el cerebro puede cambiar y seguir aprendiendo toda la vida.
  2. La mente ya está naturalmente dotada de cualidades sanas o constructivas que nos conducen al bienestar.
    Por lo tanto, la mente se puede entrenar para disminuir las causas internas del sufrimiento y cultivar las del bienestar.

Paso 4 ¿Cuál es la ruta a seguir?

Transformar los estados internos a través del entrenamiento mental para cultivar un mayor bienestar, uno que no dependa tanto de los factores externos que cambian. Primero debemos de hacerlo en lo individual para se capaces de compartir esa habilidad con otros. Implica cultivar autoconocimiento, autorregulación y actitudes prosociales a través de entrenar sus componentes básicos: la capacidad de atender a voluntad (Atención), la capacidad de extendernos hacia otros de maneras sanas
(Bondad), la inteligencia natural para conocernos a nosotros mismos y regular nuestras emociones (Claridad) y la identificación de nuestras motivaciones más fundamentales (Dirección). A este entrenamiento lo llamamos los nuevos ABCD del entrenamiento mental.
ENTRENAMIENTO CONSISTE EN:

Atención Entrenar una atención presente, calma, clara y libre de aferramiento. Una mente enfocada y en calma se convierte en una herramienta poderosa para observar
objetivamente nuestros propios procesos mentales, cómo funcionan, qué consecuencias tienen, y así poder discernir qué promueve nuestro bienestar y el
de los demás.

Cultivar Bondad una mentalidad altruista y un corazón cálido a través de cultivar:

(1) ecuanimidad basada en imparcialidad y empatía, (2) bondad amorosa, (3) compasión y (4) regocijo.

Este entrenamiento es el antídoto para la extrema importancia personal y los desequilibrios en nuestras relaciones.

Claridad que discierne

Implementar técnicas para: 1) intentar tener una perspectiva más realista, disminuyendo nuestras exageraciones y proyecciones, y 2) discernir cuáles son las causas del dolor y las del bienestar, para abandonar las primeras y cultivar las segundas.

Un elemento fundamental del entrenamiento consistirá en aprender a trabajar con nuestras emociones y estados mentales aflictivos.

Dirección

Los ingredientes principales para trabajar con un sentido de dirección y motivación que nos guíe para lograr nuestros objetivos son: discernir cuáles son las causas del
bienestar genuino y la importancia que tiene entrenar a la mente para promoverlas, así como cultivar una mentalidad altruista.

El primer paso del entrenamiento consiste en balancear la atención. La técnica principal que empleamos es la recolección del respirar.
El objetivo de la práctica es familiarizar a la mente con las cualidades de la atención en balance.
La instrucción de la práctica es atender las sensaciones táctiles asociadas a la respiración, permitiendo
que la mente descanse en esas sensaciones de forma presente, calma y clara y libre de aferramiento
(o fijación), es decir sin una versión abreviada de esta técnica es el ejercicio de PARAR.

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