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Innovación, Competitividad y Habilidades: Estrategia para el Desarrollo

Germán Escorcia S.

Sociedad del Conocimiento y Economía Digital

Pasamos del futuro como espacio que debe explorarse,

al futuro como espacio que debe construirse.(Miklos)

Son múltiples las transformaciones que acontecen en la sociedad actual, en todos los órdenes. Es posible anotar que la transición verdadera es de civilizaciones basadas en la transformación de las materias primas, hacia las que transforman la materia gris, o las ideas. Hoy, bajo sus influjos, las naciones denominan éste punto de inflexión con etiquetas como la Sociedad del Conocimiento o también la  economía digital.

Pausadamente, se observan los efectos de atribuir en la sociedad un nuevo valor  al conocimiento y a las tecnologías para su manejo, de forma tal que nos vamos desplazando de las formas de operar basadas en el territorio, hacia las formas basadas en la velocidad y la información.

El mundo se está dividiendo entre Naciones rápidas y Naciones lentas. La gran diferencia la marcan las habilidades de los individuos, para coexistir con el cambio turbulento, la incertidumbre y la complejidad, precisamente factores éstos que vienen  aparejados con las nuevas tecnologías y la conectividad, y con las nuevas formas para aprender y para producir conocimiento.

Tecnología y conocimiento: La convergencia histórica de estas dos fuerzas directrices en la sociedad, establece  efectos que van más allá de lo predecible hoy. No sólo por tratarse de una recomposición de los factores de producción, sino porque redefine la riqueza como “lo que reside en la mente y no lo que se extrae de la tierra”.

 

Las nuevas economías basadas en el conocimiento, y el desarrollo de las tecnologías de la conectividad demandan de los individuos y las colectividades, nuevas y distintas habilidades, que aseguren en el mediano y largo plazo, la elevación de la competitividad y el desarrollo social incluyente que redefinan la prosperidad y el bienestar de las regiones.

De conformidad con lo expuesto por el Foro Económico Mundial, las economías dirigidas por el conocimiento e innovación son las más competitivas del mundo. Logran elevar la legitimidad y la transparencia, mantener un crecimiento económico con estabilidad, y facultar a su población para operar con alto desempeño en las nuevas infraestructuras globales altamente conectadas.

La experiencia en procesos de innovación ha identificado una cadena de valor que tiene gran influencia en el desarrollo económico y social de las comunidades en un territorio, o nación. Los procesos, relacionados entre sí, incluyen factores como:

  1. Desarrollo de nuevas Habilidades colectivas o individuales.
  2. Elevación de la Conectividad física y virtual en el territorio.
  3. Fomento a la Innovación gubernamental y empresarial.
  4. Escalamiento en la Competitividad del Estado.
  5. Inserción en las Economías Digitales del conocimiento.

 

 

 

 

En esta cadena de valor, la innovación es el factor esencial, que influye en todos los demás, para configurar una relación de alta sinergia que promueve la participación exitosa en las denominadas sociedades del conocimiento, propulsadas por una economía fundamentalmente digital. Un requisito básico reside en una significativa elevación de la competitividad, transformando radicalmente las estrategias del desarrollo para aprovechar las oportunidades de una nueva economía. Pero, hay un requisito en la cadena, la elevación de la conectividad. Esa es la plataforma sobre la cuál se construyen las economías digitales, extendiendo su alcance y mejorando su desempeño. El factor crítico de éxito reside entonces, en capacitar a la población, para que pueda vivir en un mundo altamente interconectado.

 

INNOVACIÓN

El futuro de la sociedad, en todo territorio o nación, requiere enfocar la Innovación como una alta prioridad para el desarrollo sustentable, para renovar la estructura productiva y para redistribuir el beneficio social, con esfuerzos específicos dirigidos a lograr avances en tres factores clave de la cadena de valor:

•         Competitividad. Preparar individuos e infraestructuras que se inserten exitosamente en las economías digitales, redefinan la riqueza y hagan más favorable el clima de negocios. El Foro Económico Mundial (Davos) y las economías de las naciones de OECD, apuntan sus esfuerzos en esa dirección, tanto en el sector académico como en el gobierno y la empresa.

•         Conectividad. Estamos en un proceso de transición de las economías primarias o de transformación hacia  infraestructuras de alta conectividad de orden global. Los territorios digitales compiten entre sí, sobrepasando la geopolítica tradicional, y aprenden a colaborar y crear valor en bienes y servicios intangibles desarrollados a distancia o en línea. Es un tránsito de la transformación de las materias primas hacia la transformación de la materia gris.

•         Habilidades. Los pueblos exitosos deben demostrar que se adoptaron las medidas necesarias para garantizar que los egresados de los sistemas educativos, en todos los niveles, cuentan con las habilidades necesarias para lograr alto desempeño en estructuras complejas interconectadas globalmente.

Al examinar las relaciones entre todos estos procesos, se detecta como las modernas economías del conocimiento, exhiben procesos de desarrollo planificados intencionalmente para ser atractivas a las inversiones extranjeras directas, al igual que a las inversiones locales, bajo un enfoque de Competitividad.

Esa capacidad es calificada internacionalmente por observadores como el Foro Económico Mundial, por vía del Índice Global de Competitividad, integrado por tres componentes;

a) la legitimidad de las instituciones,

b) la estabilidad del desempeño económico, y

c) desde el 2001, el índice de conectividad.

El Índice de Conectividad (Network Readiness Index), califica la capacidad de los individuos, las empresas y el gobierno,  para operar con alto desempeño en una infraestructura altamente conectada, de entorno global.

De esta forma, se puede dimensionar, que una estrategia de aproximación de un pueblo a las economías digitales, se basa en desarrollar las habilidades que permitan usufructuar y extender la conectividad y a su vez, la competitividad.

Un aspecto clave, entonces, es la creación de un espacio común para el desarrollo de las habilidades para la conectividad a través de redes humanas y herramientas que facilitan la construcción colaborativa de conocimiento.

En corto plazo, es difícil modificar radicalmente la posición relativa en competitividad, actuando sobre las variables tradicionales de legitimidad y estabilidad.

Resulta más benéfico el impulsar una estrategia deliberada para elevar la conectividad, desde el desarrollo de habilidades en la población, hasta el fomento de servicios del gobierno y de las empresas, inter-operables y accesibles en línea.

La innovación del gobierno apunta, en los tiempos recientes, a una estrategia de Gobernabilidad Conectada, cuya base es un exigente proceso de Interoperabilidad. La política del Estado debe buscar que el ciudadano esté en el centro y los sistemas sean orientados al servicio.

Este nuevo enfoque requiere elegir sistemas de misión crítica y elegir los trámites que deben responder a los principios de la interoperabilidad, de forma que la operación del gobierno se comporte como una sola unidad digital.

La estructura actual de los procesos sociales de aprendizaje en todos sus niveles y modalidades tiene una fuerte orientación hacia la enseñanza individual a través de la transmisión de Información. Las nuevas condiciones exigen una educación para la construcción colectiva de nuevo conocimiento.

Por ello es necesaria una estrategia que apoye al sistema introduciendo nuevas orientaciones, a favor de la innovación y la colaboración, para aprovechar en forma competitiva el ambiente mundial de la conectividad.

Por ello debe entenderse que el sistema está compuesto por comunidades de aprendizaje y que es posible promover el espíritu innovador integrando los niveles educativos tradicionales con estrategias de colaboración que son independientes del nivel / grado educativo o de la localidad física.

Esto es válido también en los procesos para la formación y capacitación de los individuos en la sociedad, tanto para efectos laborales como para su progreso personal e intelectual. También los procesos públicos para la formación de los ciudadanos, los puntos de acceso y su  permanencia o deserción.

Tanto el estado como los particulares deben fomentar acciones integradas en todos los niveles de aprendizaje para desarrollar pensamiento innovador,  colaboración,  participación, y construcción de conocimiento, en sus comunidades. Para contribuir, así, a su crecimiento económico, su consolidación social y su competitividad.

COMUNIDAD

Al redefinir las comunidades de aprendizaje, se pueden seguir ciertos principios orientadores tales como:

•         Promover la Innovación y la Conectividad. Para fortalecer la base de la economía y redistribuir la prosperidad.

•         Estimular la participación democrática activa inmediata. A través de las redes y los sistemas de conectividad, los individuos y grupos obtienen canales inéditos de participación bilateral, desde el sistema escolar y como ciudadanos.

•         Garantizar Acceso Universal con Equidad.  Los sistemas responsables por la formación y la capacitación, deben mostrar un esfuerzo real y concreto para establecer la garantía del Estado al acceso universal a los servicios que se originan con las nuevas tecnologías, precisamente ofreciendo oportunidades a regiones y grupos que por su condición de desventaja no tienen tales posibilidades.

•         Crear un Espacio Común para la construcción de conocimiento. Es la política adoptada por los jefes de estado de las naciones europeas. Crear, especialmente en los procesos de educación y capacitación, un espacio común de colaboración entre instituciones e individuos, de forma que se facilite el libre tránsito de conocimientos, se estimule a la cooperación y los intercambios y se busquen soluciones comunes a las deficiencias y vacíos.

COLABORACIÓN

El Espacio Común, redefine los límites de aula, escuela o región, las edades y temas y propone sistemas de colaboración virtual y remota para todos los participantes, incluyendo padres de familia y todos los miembros de la sociedad.

El tipo de proyectos que se pueden manejar con alta conectividad, se enfocan en la construcción colectiva de nuevo conocimiento, y en nuevas formas de producción social. La colaboración se constituye en la herramienta principal de éxito, y requiere una política deliberada.

En las actuales circunstancias, parece razonable adoptar la colaboración como el principio rector de la acción en diferentes estamentos de la sociedad, considerando no solo que es la conducta de éxito en los países prósperos, sino que representa una habilidad básica de supervivencia en el escenario global.

El enfoque filosófico basado en colaboración, permite avanzar más rápidamente sobre la base de objetos comunes donde hay acuerdo, y desarrolla en los estudiantes, y en los adultos, las habilidades necesarias para negociar significados sobre unidades de conocimiento, y elementos de productividad y competitividad sociales.

Tal es el caso de algunas iniciativas que muestran logros importantes en la escena mundial:

 

ž  Aprendizaje colectivo. Los hallazgos de investigación señalan que los procesos modernos de aprendizaje elevan su significación cuando son resultantes de procesos colectivos para creación y publicación de conocimiento, como bien público.  Pasa de ser una civilización que consume información en forma individual, hacia una que realiza construcción colectiva de objetos de conocimiento.

ž  Espacio Común. Con la Iniciativa de la Unión Europea en Lisboa 2001, el territorio de la unión se convierte en una zona de libre tránsito para ideas, conocimientos e individuos. Es la mayor decisión política y económica adoptada desde su fundación, y ha contribuido a la eliminación de las fronteras y a la fertilización cruzada de las ideas. Generó la mayor reforma de la historia en el sistema educativo de todos los países que integran el espacio común.

ž  Proyectos Colaborativos. Definen nuevas formas de aprender, donde individuos de diferentes localidades geográficas, diferentes edades y culturas, colaboran en un proyecto de interés común, sin definirle límites. Esto permite a redes de unidades educativas conectadas, procesos para el fortalecimiento de la Identidad, a partir del reconocimiento de la diversidad, y permite desarrollar nuevas y distintas habilidades para la creación de conocimiento.

En los sistemas educativos contemporáneos, se hace mayor insistencia en la capacidad de grupos o equipos para construir conocimiento, a partir de la negociación de significados, acuerdos que son clave para el desarrollo de la ciencia y de las nuevas tecnologías.

Estas metas de aprendizaje colectivo, se extienden también al comportamiento de las autoridades y administradores del sistema educativo, y necesariamente se reflejan en la sociedad que atienden. No será posible lograr aprendizajes colaborativos exitosos, en medio de comunidades educativas que no entienden la colaboración como su norma de conducta.

En este escenario, una vez más, juega un papel determinante, la actuación de los capacitadores. Como colectivo en la sociedad, pueden ser los propulsores de los proyectos de aprendizaje colaborativo, en todos sus niveles, y además, inspiradores de conductas favorables al progreso colectivo, en cada comunidad.

Las redes interinstitucionales y las nuevas redes sociales del tipo Twitter, o Facebook,  propician oportunidades para acciones intencionales en la formación y actualización de los administradores, capacitadores y docentes, de forma que su función mediadora y facilitadora, promueva elevadas habilidades de  colaboración en la sociedad.

Conectividad y colaboración parecen ser las directrices en el nuevo mapa de rutas de la aventura humana en la construcción colectiva del saber. Una concepción que debe estar enriquecida por la convergencia de las miradas diferentes sobre un mismo objeto de aprendizaje, convirtiendo la distancia en irrelevante y consiguiendo un verdadero conocimiento sin fronteras.

Ahora bien, no se puede negar que los intentos por formar grupos, por hacer amigos al instante en la red, por reconocer antiguos colegas, establece una dinámica sin antecedentes. De extenderse, configura “comunidades que aprenden en comunidad”, y avanza en proponer mallas de enlaces que redefinen la geografía física y superponen un nuevo entendimiento de sociedad.

El proyecto colaborativo es tentador, y a medida que se explora, exige atención, técnicas intencionales y método deliberado. No se da tan natural. Se necesitan artefactos alrededor de los cuales negociar significados.

METAHABILIDADES

La propuesta para México y el hemisferio, que aún continúa vigente, se basa en el desarrollo de algunas habilidades críticas. Una manera simple de resumir el enfoque se propone reconocer las habilidades principales que debe desarrollar un individuo para ser exitoso, en cualquier ámbito, para el siglo XXI.

  • Creatividad
  • Construcción de Conocimiento
  • Coexistencia con el Cambio
  • Comunicación
  • Colaboración
  1. Creatividad. Para economías basadas en conocimiento, se ha tornado en el factor crítico de éxito, y en el de más alta demanda. No es trivial desarrollar creatividad, porque es más fácil repetir lo que ya esta listo. Por ello,  aprender a pensar diferente, a reinventar a imaginar a construir lo sorprendente, lo alternativo requiere de una rigurosa disciplina y aplicación. Ensaye todos los días a llenar una página en blanco con ideas originales y sabrá de que hablamos.
  2. Construcción de conocimiento. Es el tiempo en que se debe pasar de educar una civilización de niños consumidores acríticos de océanos de información, a una de crear constructores de conocimiento. La diferencia en términos de prácticas educativas es sideral, frente a estas dos órbitas.
  3. Coexistencia con el cambio. Los tiempos actuales definen un mundo signado por tres factores: el cambio turbulento acelerado, la elevada complejidad y la  incertidumbre permanente. Es fácil aceptar que generalmente resultamos víctimas del cambio rápido y frecuente. Se requiere esfuerzo para desarrollar instrumentos mentales, que permitan no solo detectar sino gobernar el cambio.

También se requieren para atender situaciones cada vez más complejas, que deben caber completas en nuestras mentes, y encontrar soluciones, a pesar de saber que están extensamente interconectadas con otros fenómenos.

La mayoría de los materiales educativos convencionales presuponen un mundo con mínimas certidumbres, y la incertidumbre es la excusa que se antepone para explicar el fracaso. Nuevas herramientas intelectuales deben habilitar capacidades de logro bajo incertidumbre.

No adquirimos, entonces,  los instrumentos intelectuales que nos permitan detectar el cambio, y menos aún gobernarlo. Así mismo, enfrentamos problemas de elevada complejidad, con herramientas y conocimientos de baja complejidad. Decía Einstein: “No podremos resolver los problemas, con la misma mentalidad que los creó”.

  1. Comunicación. Resulta evidente constatar que ya cambió la velocidad, la ubicuidad, el lenguaje y la forma de comunicar, en este siglo. Hasta metalenguajes vienen ya programados en dispositivos móviles, por ejemplo, y la definición de la palabra documento ya no corresponde a un  formato de papel, monocromático, textual, lineal y secuencial.

Ya estamos en el dominio de la imagen, móvil o estática, en formatos de longitud variable, no lineal y con entreveros secuenciales que conllevan diferentes argumentos simultáneos. Es el reto de preparar mentes para que vivan los escenarios de la comunicación y las redes dentro de 20 años.

  1. Colaboración. Es el signo de los tiempos. Aprender a colaborar para generar un resultado en tiempo y especificaciones convenidas, en trabajo colectivo con otros, con frecuencia desconocidos, a distancia.

Una sola palabra permite resumir la magnitud del reto: Innovación. Es el conjunto de las habilidades descritas, conjugadas en encontrar respuestas innovadoras a problemas ingeniosamente planteados y que aprovechen las fuerzas de las redes humanas interconectadas, una socialización que debemos construir desde la escuela, con presentes y distantes, entendiendo la colaboración como meta deliberada con instrumentos y métodos intencionales.

“En política, se trabaja con la incertidumbre y los objetivos se plantean con escasa información, urgencia de tiempo, datos contingentes, y más o menos verosímiles, en contextos sociales complejos; por tanto, las políticas públicas son actos primero de innovación y después de gestión”. (Arroyo, Jimenez, Miklos).